El examen se graba en un ordenador, que se encarga de convertir las imágenes en movimientos. De este modo, el médico tendrá tiempo suficiente para estudiar todos los movimientos que haya analizado y le proporcionará un informe detallado.
¿Cómo se realiza un examen venoso?
Si padece lipoedema y desea tratarse, será fundamental que se realice un examen venoso. Pero, ¿qué se entiende exactamente por «examen venoso» y para qué sirve si ya le han diagnosticado esta enfermedad?
¿Qué es el examen venoso?
El examen venoso, también conocido como ecografía Doppler, es una prueba de diagnóstico por imagen que consiste en observar las venas de los brazos o las piernas y su flujo sanguíneo mediante imágenes en movimiento.
Se basa en dos técnicas: la primera, que seguramente ya conoce, es la ecografía. La segunda es la funciónDoppler: la sonda ecográfica estudia la frecuencia de las ondas sonoras, que se modifica si las ondas son reflejadas por un objetivo en movimiento. En el caso que nos ocupa, los glóbulos rojos, es decir, el flujo sanguíneo.
El objetivo es permitir un mejor diagnóstico de sus trastornos y del impacto que estos tienen en sus extremidades. La red venosa se verá con especial claridad y, por lo general, se le asignará un código de colores: azul si la circulación sanguínea es normal, rojo si es contraria (lo que indica reflujo).
¿Cómo se lleva a cabo?
Se realiza mediante ultrasonidos, utilizando una sonda que se desplaza sobre las extremidades observadas. Esta técnica presenta numerosas ventajas: es totalmente indolora, inocua y no invasiva.
Por lo tanto, se puede recomendar a cualquier edad y repetir tantas veces como sea necesario,lo que resulta muy útil para observar la progresión del lipedema y el impacto de los tratamientos. Asimismo, permite identificar y definir la localización de las trombosis venosas, así como el tamaño del coágulo que obstruye la vena. Esto resulta muy útil si se padece lipedema, que suele estar asociado a un mayor riesgo de trombosis.
En concreto, ¿cómo se desarrolla el examen?
El examen deberá ser realizado por un especialista: radiólogo, médico o cirujano vascular. Después de hacerle algunas preguntas sobre sus tratamientos, su estado de salud o la cirugía realizada, le sentará en un taburete, primero de frente y luego de espaldas. En algunos casos, también es posible que se siente en una camilla. A continuación, le aplicará un gel en las extremidades afectadas.
En el caso del lipedema, se tratará de las piernas y/o los brazos. Esto permitirá que los ultrasonidos circulen mejor. A continuación, colocará la sonda en contacto con la piel. Podrá realizar compresiones manuales con la sonda para estudiar mejor el sentido del flujo sanguíneo y diagnosticar un posible reflujo o trombosis.
La exploración dura unos treinta minutos de media, así que reserve tiempo suficiente cuando pida cita. Evite también aplicar cremas o aceites en las extremidades afectadas, ya que podrían interferir en el buen funcionamiento de los ultrasonidos. Como hemos visto, el médico le aplicará un gel de todos modos.